22 septiembre, 2007

Cómo construir mayorías

Como la investigación social no es neutra, cada vez que se mide un objeto de estudio también se lo está modificando. Esta historia es un ejemplo de cómo la investigación por cuestionarios se podría manipular para obtener resultados que se acomoden al propio gusto. El truco en este caso está en introducir un sesgo mediante las preguntas que se hacen y el orden en que se las hace, aunque si alguien tuviera la intención de ponerle números a sus opiniones personales para darles apariencia más universal, podría sencillamente inventar en vez de darse la molestia de "investigar":

Bernard (B o Sr. Woolley) le cuenta a Humphrey (H) que el primer ministro quiere reinstaurar el servicio militar, porque tiene una encuesta que dice que el 64% de la población apoyaría esa medida. Humphrey, entonces, le aconseja a Bernard que publique otra encuesta en que se muestre que la mayoría de la población está en contra de reinstaurar el servicio militar. Bernard se pregunta cómo lograr eso y Humphrey se lo explica:

H: Tú sabes cómo ocurre: una mujer joven y bonita se te acerca. Obviamente quieres que se lleve una buena impresión, no quieres parecer tonto, ¿o sí? Entonces ella empieza a hacerte preguntas: "Señor Woolley, ¿está usted preocupado por la cantidad de gente joven sin trabajo?"
B: Sí
H: "¿Está preocupado por el alza del crimen entre los adolescentes?"
B: Sí
H: "¿Cree usted que hay falta de disciplina en nuestras escuelas?"
B: Sí
H:"¿Usted cree que la gente joven requiere cierta autoridad y liderazgo en sus vidas?"
B: Sí
H:"¿Usted cree que responden a los desafíos?"
B: Sí
H: "¿Estaría usted de acuerdo con reinstaurar el Servicio Nacional?"
B: Emm, en fin, supongo que podría estarlo.
H: "¿Sí o no?"
B: Sí
H: Por supuesto que estarías de acuerdo, Bernard. Después de todo lo que le dijiste no podrías decir que no a esa última pregunta. Entonces no mencionan las primeras 5 preguntas y publican sólo la última.
B: ¿Es realmente eso lo que hacen?
H: Bueno, los prestigiosos no, pero de esos no hay tantos. Alternativamente la mujer joven podría obtener el resultado opuesto.
B: ¿Cómo?
H: "¿Mr. Woolley, le preocupa el peligro de una guerra?"
B: Sí
H: "Le preocupa el aumento de armamentos?"
B: Sí
H: "¿Cree que existe un peligro en darle armas a gente joven y enseñarles cómo matar?"
B: Sí
H: "¿Se opondría usted a la reinstauración del Servicio Militar?"
B: Sí
H: Ya ves, Bernard. Una muestra perfecta y balanceada.


Tal vez la imposibilidad de observar sin modificar no sea una particularidad de la investigación social. Ejemplos famosos como el gato de Schrödinger muestran que en disciplinas más duras (de esas que los sociólogos a veces disfrutan relativizando) también enfrentan esta situación.
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El diálogo entre estos dos políticos buscando mayorías circunstanciales y ficticias proviene de una serie de televisión inglesa llamada Yes Minister y el ejemplo está tomado y traducido muy libremente desde acá.

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7 Comentario (s):

At 23 de septiembre de 2007, 01:25, Blogger Montserrat Nicolás dijo...

mr pop:
bueeena. y agregamos;

quiere usted a los politicos?
no
quiere usted ser cesante?
no
quiere usted ser politico?
no
quiere usted cambiar el sistema binominal?

...
.....

best,

 
At 23 de septiembre de 2007, 01:42, Blogger socióblogo dijo...

De hecho, curves, una moraleja que se desprende del asunto es que si uno quisiera instalar a voluntad ciertos temas en la agenda pública (¿seguridad ciudadana?)bastaría con fundar un centro de encuestas dedicado a esos temas.

Ya sabemos que los medios de comunicación publican los datos de las encuestas acríticamente como unos bobos, así que resulta plausible usarlos como altavoz de lo que nuestro flamante y prestigioso centro de encuestas ficticio concluya a partir de la investigación.

Así que os sugiero fundar el CDEPPSPCD: Centro de Estudios para el Perfeccionamiento del Sistema Político y la Calidad de la Democracia. Semestralmente publicas una encuesta sobre el binominal utilizando el cuestionario que acabas de confeccionar, total, nunca en los diarios han publicado una ficha técnica completa, menos el cuestionario. A nadie le importa el cómo, lo importante es el qué.

Regards

 
At 23 de septiembre de 2007, 12:49, Blogger Daniel de Witt dijo...

Muy interesante el tema y me toca bastante de cerca, trabajando en un periódico.
Al menos aquí en Argentina ya nadie cree en las encuestas. Cuando sale una con un determinado resultado, el análisis que hace la gente es a quién le convienen esos resultados. Ni se piensa ya en si son o no fidedignos.
Un abrazo.

 
At 24 de septiembre de 2007, 17:37, Blogger Checho J. Fry dijo...

Interesante ver la forma en que se pueden interpretar las cosas , pero ciertamente, ¿a quien favorece esta influencia? podría apelar al creciente dominio de las comunicaciones o al protocolos que poseen ellas para entregar las noticias, solo puedo decir sorprendente...

 
At 24 de enero de 2008, 18:05, Blogger Kala dijo...

buen artículo... de verdad que si...
y claro que tienes toda la razón... es nuestro gran problema siempre... hay mucha gente que hace investigación que no tiene ni la más minima idea de lo que está haciendo y hace tan mala investigación y finalmente herramientas tan potentes de investigación como la encuesta o la entrevista terminan completamente desprestigiada por un montón de gente que no las sabe usar bien... y claro, dentro de esos tampoco falta el que concientemente manipula absolutamente todos los datos de manera muy poco responsable...
yo no sé en qué trabajes tu, pero puedo contar una anecdota interesante... hace no mucho tiempo por necesidad vendí mi alma al diablo... me contrató una empresa de estudios de mercado llamada EXINDE (si, doy el nombre y me hago 100% responsable de todas mis declaraciones). En ese lugar "se hacía investigación" (nótese las comillas) y ellos querían "investigación de calidad"... por lo tanto:
1.- Se les pagaba a los entrevistados
2.- Se llamaba a gente que se conociera entre ellos para los focus groups (súper fidedigno!!! así la gente te habla con más confianza... plop!)
3.- Se hacian vendían muestreos probabilísticos de 30 casos (o sea me guardo en el bolsillo el tema de la representatividad) y para colmo se vendían por probabilísticos muestreos que finalmente eran muestreos de conveniencia, erraticos... onda encuestas aplicadas a los amigos de los amigos de los encuestadores... pésimo...
O sea, nada que decir... te juro!!! duré súper poco ahi por muchas razones, entre ellas que no me querían pagar lo que habían acordado, que mi jefe me intentó pegar porque lo denuncié a la inspección del trabajo y porque mi reputación como investigadora estaba en juego...

Oye, a propósito de manipulación de datos... solo hablaste de manipulación de datos cuanti... pero nadie nunca habla de como se maneja lo cuali y eso igual de manipulable, igual de feo, igual de impactante como forma de presuación de la opinión pública (si es que la opinión pública existe claro está)

 
At 2 de mayo de 2008, 23:10, Blogger socióblogo dijo...

jajaja, perdón pero creo que la experiencia es tragicómica, al menos mirada de la distancia (porque que a uno no le paguen o le traten de pegar no es divertido).
Yo también he visto estudios así. De hecho un par de veces me he ofrecido como mercenario a consultoras de comunicación estratégica para ARREGLARLES estudios que ya estaban hechos. Es decir, corregirles el diseño metodológico para que fuera coherente con las conclusiones y con el terreno, arreglarles detalles ténicos (como un estudio que decía que la muestra era representativa porque abarcaba al 10% del universo) y cosas así. Eso sí nunca me han aceptado mis sugerencias: les da EXACTAMENTE LO MSMO presentar estudios mal hechos y pasar verguenzas en reuniones con los clientes.

 
At 2 de mayo de 2008, 23:10, Blogger socióblogo dijo...

jajaja, perdón pero creo que la experiencia es tragicómica, al menos mirada de la distancia (porque que a uno no le paguen o le traten de pegar no es divertido).
Yo también he visto estudios así. De hecho un par de veces me he ofrecido como mercenario a consultoras de comunicación estratégica para ARREGLARLES estudios que ya estaban hechos. Es decir, corregirles el diseño metodológico para que fuera coherente con las conclusiones y con el terreno, arreglarles detalles ténicos (como un estudio que decía que la muestra era representativa porque abarcaba al 10% del universo) y cosas así. Eso sí nunca me han aceptado mis sugerencias: les da EXACTAMENTE LO MSMO presentar estudios mal hechos y pasar verguenzas en reuniones con los clientes.

 

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