11 noviembre, 2008

Reductio ad doxa

Estudiar sociología no lleva a nadie a convertirse en un experto en asuntos de lógica o de argumentación, pero tengo un pequeño interés personal por esos temas.

En el curso de algunas conversaciones, he llegado a identificar uno de los argumentos que más me desagrada, que menos lógico me parece, pero frente al cual, obligado por las normas sociales, no se puede hacer mucho más que callar y cambiar de tema.

De manera muy imprecisa lo he denominado como reductio ad doxa: convertir toda conversación en un asunto de mera opinión individual, imposible de criticar sin que uno pase por intolerante con las posturas ajenas.

Funciona más o menos así. Frente a una conversación donde hay desacuerdo, el sujeto que se sirve del argumento reductio ad doxa responde de la siguiente manera:

Bueno, pero yo no creo / opino / pienso eso.

Lo que equivale automáticamente a "bizantinizar" la conversación sobre el asunto que originó el desacuerdo, al punto que ya no se puede seguir hablando y más vale cambiar de tema a algo más frívolo, si es que a esa altura todavía es posible. La falla del argumento consiste en que quien lo utiliza defiende su postura escudándose en una idea errada, para mí gusto, de la tolerancia: que una creencia u opinión individual merece ser considerada como valiosa y verdadera por el sólo hecho de ser una creencia individual, sólo por el hecho de ser emitida, y no por cómo se la fundamente.

Hay que hacer una distinción, más sociológica esta vez. Lo que en el campo de la política o de la academia podría resultar aceptable o deseable (el disenso argumentado, a partir del supuesto de que no es aceptable blindar idea alguna contra la crítica), es muy pocas veces aceptado en interacciones de otra índole. En las interacciones cotidianas, en el mundo de la vida por ponerlo habermasianamente, la tolerancia frente al disenso argumentado es mucho menor que en otros ámbitos de la vida social. En efecto, ahí el desacuerdo puede resultar bastante agotador.

Alternativamente, alguien podría decir también "la mayoría no piensa como tú, por lo tanto resígnate". Pero creo que esa forma de argumentar ya fue descrita como falaz por alguien más.

Moraleja: si está tomándose un café o un trago con alguien, muéstrese feliz y manifieste su desacuerdo cautelosamente, midiendo cada paso como gato al acecho de su presa, a menos que esté completamente seguro de que su interlocutor encuentre estimulante conversar, de cuando en cuando, sobre algo que vaya más allá de lo anecdótico.





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8 Comentario (s):

At 14 de noviembre de 2008, 17:17, Blogger nicopolis dijo...

Creo que hemos estado en las mismas reuniones, Socióblogo. Cuando alguien anda haciendo sofistería por la vida (y por mala suerte se nos cruza en la nuestra) generalemente ocurre lo que señalas. Pero, siendo precisos, el problema radica -como creo que radican todos los problemas del mundo mundial que tengan que ver con argumentos- en que no separan las esferas de validez. Cuando en ciencia se habla de falacia es bastante distinto a cuando se utiliza la misma palabra en otros contextos. Ya que estas conversaciones las tenemos típicamente en el nivel del mundo de la vida, no se aplican los mismos criterios. Quiero decir, cuando decimos que un procedimiento científico es válido no es lo mismo que cuando decimos que la posición de la iglesia con respecto al aborto, por ejemplo, también lo es. En el mundo de los "argumentos de sentido común" la validez se da, aparte de su coherencia lógica mínima, por su pertinencia y/o conveniencia. Un argumento científico puede o no puede ser conveniente o pertinente, pero eso no importa a la hora de decidir si es válido. En cambio el juicio de un X ser sobre el aborto puede ser válido sólo si se entiende aquello por pertinencia o conveniencia.
Sugiero que cada vez que te toque alguien de ese tipo, les muestres cuan impertinentes o inconvenientes son sus conclusiones, como puedes hacerlo con todo lo que he escrito más arriba, jaja.

Saludos

 
At 23 de noviembre de 2008, 23:53, Blogger Francisco Sepúlveda dijo...

jajajaja

Que divertido.
Siempre he pensado lo mismo.
Y encuentro también que uno sólo debe guardar silencio, y cambiar de tema.

Muy bien redactado.

Saludos.

 
At 26 de noviembre de 2008, 17:53, Blogger Chile Liberal dijo...

Si se organizan y claman que un ser inexistente les corrobora, inmediatamente se vuelven incuestionables.

Relativismo puro.

 
At 16 de marzo de 2009, 17:23, Blogger Ego Ipse dijo...

Reductio ad doxa... Excelente propuesta de nombre. Es un híbrido entre latín (reductio ad) y griego (doxa). Sólo le haría dos precisiones:

1. La reductio es un procedimiento o proceso. La falacia o sofisma, un estado. Me parece que en este caso aplica más el término "argumentum" que el de "reductio".

2. la preposición "ad" obliga a que el objeto de la oración se decline en acusativo. Por lo tanto, me parece que tendría que ser "ad doxam".

Por lo demás, excelente demostración de la existencia de una falacia. Y definitivamente el nombre está potente. Sugiero que se la proponga a un diccionario de filosofía de circulación mundial. Estoy tratando de que se incluya también la falacia de la experiencia propia. Necesito un nombre chic como éste, pero para allá vamos.

Un gran saludo para usted don Socioblogo...

 
At 17 de marzo de 2009, 22:30, Anonymous Anónimo dijo...

Hola
Pues encuentro que por temas de falta de educación, y por esto no me refiero a falta de respeto, sino a carencia en la formación, muchas personas encuentran mal educado debatir temas. "Debatir", "Discutir", "Argumentar" entra en sus ideas como "Pelear". No importa si se hace en voz baja o animadamente levantando un poco el tono de la voz. Para mi es apasionante discutir, incluso en voz alta, contraponer opiniones, es fenomenal... como dije, repito: apasionante... pero no puedo hacerlo en algunos ámbitos de la vida cotidiana, los interlocutores se van, dicen que soy peleadora, que soy llevada de mis ideas... en la Universidad es lo contrario, se forma un grupo, se discute, y terminan todos contentos de haber aprendido algo de los diferentes interlocutores.
Nos queda mucho trabajo por educar las mentes a debatir.
Atentamente
M.I.

 
At 23 de marzo de 2009, 11:41, Blogger Verónica Watt dijo...

excelente tu blog. te agrego al mío.
saludos
v.

 
At 19 de noviembre de 2009, 13:06, Blogger 珊珊李 dijo...

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At 3 de marzo de 2010, 03:09, Blogger Tomas Bradanovic dijo...

(cito)
defiende su postura escudándose en una idea errada, ***para mí gusto***, de la tolerancia
(fin de cita, los asteriscos son míos)

PLOP y REPLOP!
Exijo una explicación!! ¿hay algo más bizantino que eso?
;D

 

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